Nuestra clase de castellano

En Marruecos fui al colegio hasta los trece años. Luego me quedé en casa trabajando, así es la vida…

A mí me hubiese gustado estudiar, mi madre y mi padre sufrieron cuando yo dejé el colegio. Soy la única, de entre mis hermanos, que no estudió porque cuando era pequeña no quería, y ahora lo estoy pagando. Me gustaría aprender a leer y a escribir bien, eso es lo más importante para mí.

He cosido una clase, donde mujeres extranjeras de todos los sitios vienen para aprender a leer y a escribir. Y no sólo para eso, sino también para conocer gente y pasar el tiempo.

Es importante. Yo siempre tengo problemas, por ejemplo, cuando quiero ir a algún sitio para arreglar algún papel y no puedo hablar bien. Siempre traigo los papeles hasta casa para que mi marido los rellene. Con el médico también tengo problemas, cuando no me entiende sufro, pero si le explico poquito a poquito, él me entiende lo que quiero decir. Por eso me gusta venir aquí para aprender a leer y a escribir, me gusta mucho el ordenador, lo utilizamos para escribir palabras.