Historia de l’Ateneu Sant Roc

1947

Sant Roc, zona de campos y huertas dentro de una Badalona en crecimiento descontrolado

A mediados del siglo pasado, en la ciudad de Badalona, se dio un importante resurgimiento económico industrial que ayudó a superar en parte, las consecuencias de la Guerra Civil Española.

Durante estos años hay una gran demanda de mano de obra por parte de la industria badalonesa y ocasiona la llegada masiva de inmigrantes procedentes de otras provincias de España.

Este crecimiento se produce de manera descontrolada, sin ninguna planificación, motivo que ocasiona graves problemas urbanísticos y de infraestructuras, así como la difícil integración de los recién llegados.

En 1961, Badalona tenía todavía 875 barracas, 1.008 familias y un total de 4.396 chabolistas.


Fotografía: Vista aérea de la zona donde se construirá el barrio. 1947 (CETF/Museu de Badalona. AI. Fondo Ajuntament)

1962

Una terrible riada arrasa el Vallés y la cuenca del río Besòs: 297 muertos, 395 “desaparecidos” y 763 viviendas irrecuperables

El 25 de septiembre hubo unas grandes riadas en el Barcelonès, el Vallès y el Baix Llobregat. Muchos damnificados de estas riadas residirán en Sant Roc: 728 familias, además de vecinos procedentes de los desahucios causados por la construcción de la autopista y de la supresión de barraquismo de Badalona, del Somorrostro, Montjuïc y otros.

Para acoger a los damnificados de las riadas se construyeron barracones “suizos” y “españoles” 44 en total, llamados “albergues provisionales”, hechos para durar poco tiempo y sin las mínimas condiciones higiénicas. Finalmente su duración fue de 4 años.

En estas tierras, antes de cultivo, se construye el barrio de Sant Roc.

La Obra Sindical del Hogar a través de MACON.SA inicia las obras del barrio. Se construyeron 3.395 viviendas y tiendas con una densidad de población prevista de 716 habitantes/Ha, distribuidos en bloques de varias tipologías.


Fotografía 1 y más información en: https://www.sapiens.cat/temes/catalunya/la-riuada-del-valles_12788_102.html

Fotografía 2: Panorámica aérea del Somorrostro. 01835 Somorrostro (1955). Arxivo histórico del Poblenou.

1966

Miles de familias procedentes del Somorrostro, Montjuïc y otros suburbios de Barcelona, sometidas a un traslado forzoso

El nombre de Sant Roc se le da al barrio en este año y fue el polígono de vivienda social de Badalona. Sus calles reciben el nombre de los lugares de origen de sus primeros habitantes: Córdoba, Cáceres, Jaén…

Adrià Trescents con otros hermanos de La Salle creó la escuela Proa, la primera del barrio y en 1967 se inauguró la escuela Lluís Artigues: aprovechando dos de los barracones desalojados.

Los habitantes del Somorrostro fueron llevados a Sant Roc, con motivo de unas maniobras navales, allí vivían unas 10.500 personas. Se calcula que los chabolistas que fueron trasladados al barrio, eran más de 8.000. Algunas de las familias gitanas trasladadas que esperaban su piso fueron enviadas al barrio de La Perona, manteniendo durante unos años más la condición de chabolistas.

Algunas vivienda fueron adjudicadas a las fuerzas de orden público del momento.

Este año con la ayuda de las monjas de la Compañía de María, Lestonnac, se hicieron las primeras colonias de verano.


Fotografía: Traslado de vecinos y vecinas del Somorrostro. 1967 (CETF/Museu de Badalona. AI. Fondo Ajuntament)

Vídeo: https://www.ccma.cat/324/50-anys-de-lenderroc-del-barri-de-barraques-del-somorrostro/noticia/2738064/

Més informació: https://www.elperiodico.com/es/fotos/mas-barcelona/somorrostro-100952

1969

El Centro social cultural San Roque: asociación de vecinos, centro cultural y ateneo

Tras largos y dolorosos periplos, la mayoría de la gente accede a una vivienda. Pero los pisos son de muy baja calidad, pequeños y con grandes déficits estructurales. Hay que sumar que no hay ningún servicio, las calles están sin asfaltar, con una población heterogénea de vecinos procedentes de fuera de Cataluña y una población gitana en torno al 25%. Muchas de estas familias con un elevado número de hijos.

En 1968, a iniciativa de Amadeu Bassols, rector de la parroquia, se construye un salón de actos que será la futura sede del Centro social cultural San Roque, fundado en 1969. Este espacio se convierte en la sede de muchos encuentros vecinales y del inicio de movilizaciones que a lo largo de los años consiguen escuelas, pavimentación, alumbrado, mercado, biblioteca… y muchas otras infraestructuras que no hubieran sido posibles de no ser por la lucha de la gente del barrio.

El 29 de setembre de 1974 se inaugura la iglesia de Sant Roc i el Centro social cultural San Roque continúa organizado en los locales parroquiales a través de diferentes vocalías: Vocalía de Vivienda, esta entidad tiene un gran papel en la recuperación del barrio; el Esplai Borinot, dirigido a niños y niñas (1972); el embrión de la Vocalía de mujeres, que en 1974 organizan el primer Homenaje a la gente mayor; la Vocalía de Juventud (1976); la Vocalía de Jubilados; la Vocalía de Cultura, que fomenta la formación de adultos y las fiestas de primavera de Sant Roc (1977); y por último un consultorio jurídico y la Vocalía de Sanidad, vinculada al Centro de Salud Sant Roc, que durante esta época toma una importante relevancia debido a la carencia de ambulatorio y centro de atención primaria.

El Centro social era una entidad que, sin tener reconocida esta finalidad, actuaba como una asociación de vecinos y también como un centro cultural o un ateneo.

1981

Un barrio remodelado, con graves problemas de convivencia y las primeras Jornadas de cultura popular

El deterioro urbanístico y social llega a tal punto que es imposible continuar ignorándolo. Como respuesta a las reivindicaciones vecinales y parroquiales, la década de los ochenta se estrena con un Sant Roc remodelado bajo la dirección de obras de Albert Serratosa y J. Pigrau, aunque coincide con una época de graves problemáticas en el ámbito social debido al desarraigo, la afectación por la droga y sus consecuencias sobre la población del barrio.

Es un periodo donde se crean la mayoría de los equipamientos del barrio: escuelas, escuela de adultos, Biblioteca, Mercado, Casal de Gente mayor, el equipo de educadores de calle… y espacios para compartir y convivir como la plaza Sant Roc con su glorieta y la plaza Roja con un mosaico de Josep Tharrats y una vidriera de Francesc Fornells-Pla. En esta remodelación se arreglan plazas, calles y jardines, utilizando elementos redondeados para dar una visión más amable del entorno.

Todo esto es fruto de la conciencia y lucha de mucha gente que quiere trabajar por un barrio mejor; ya en 1981 se organizan las Primeras Jornadas de cultura popular para potenciar la convivencia y la participación ciudadana. Tienen una duración de tres meses y su objetivo será la promoción de la participación vecinal en la mejora y conservación, la limpieza, tema siempre pendiente en Sant Roc, arranca con el lema “San Roque, un barrio para vivir, ¡cuidémoslo!”.

Como sugerencia de Joan Soler i Amigó se potencian las enramadas alrededor de las entradas de las escaleras, decoradas de verde y flores.

En mayo de 1982, se celebra la primera Fira d’artesania i mostra d’arts i oficis.

1987

Del Centro social cultural San Roque a l’Ateneu Popular Sant Roc

Por falta de entendimiento con la directiva del Centro social cultural San Roque, en 1987 se decide crear una entidad autónoma para continuar con la promoció sociocultural y educativa, y hacerlo de manera independiente y sin presiones externas. Es en este contexto que nace l’Ateneu Popular Sant Roc.

A finales de los años ochenta, la situación de los niños y niñas del barrio es muy dura. Se decide hacer una apuesta fuerte y se crea el Centro Abierto infantil que irá creciendo gradualmente pasando de tres días a cinco en semana, además de la continuidad del Esplai Borinot.

El barrio ya no es el mismo que en la década de los setenta, de ahí que se revisan objetivos y el funcionamiento de secciones y proyectos, que se adaptan y evolucionan a partir de las nuevas necesidades, las demandas y las realidades de la población del territorio. Basadas en convicciones fruto de las luchas, de los debates y del trabajo en solidaridad, inclusión y compromiso de la gente implicada en la entidad. Se promueven actividades relacionadas con la cultura, el deporte, el tiempo libre, la sanidad, la educación, el pacifismo, la ecología, el medio ambiente, se diversifican y amplían los proyectos año tras año, sin pausa pero valorando la sostenibilidad y continuidad de cada uno de ellos.

1990

Crecimiento y organización de nuevos proyectos como respuesta a la difícil realidad del momento

Tiempo de Juegos Olímpicos, de mejora de las comunicaciones entre barrios y de un elevado índice de paro y de precariedad. A causa de la droga, Sant Roc tiene graves problemas de convivencia i l’Ateneu Popular Sant Roc continúa su tarea educativa, de prevención y cohesión social; y el colectivo Salut i Pau organiza las primeras Jornadas sobre el sida en los locales de l’Ateneu, manteniéndose siempre al lado de la gente, de sus problemas, buscando soluciones positivas.

A raíz de la celebración de los 25 años del barrio (1991), la entidad crece y acondiciona los espacios, es durante este periodo que se desarrollan nuevos proyectos como el de Salud comunitaria, Formación o La Ludoteca como espacio independiente y transversal para fomentar el juego como herramienta educativa. Por otra parte, al valorar la importancia de la educación en tiempo vacacional, se aumentan las actividades de verano y de invierno, y se crea el primer campo de trabajo en colaboración con los agustinos, de sus escuelas y centros es de donde llegan chicos y chicas que descubren realidades sociales muy diferentes a las suyas y a la vez acompañan a los niños y las niñas durante el verano.

En 1998 se desarrollan actividades en red con el Plan de Dinamización Comunitaria (PLADICO) en los ámbitos de Infancia y adolescencia (a través del arte y técnicas de animación en la calle…), con adultos (carnet de conducir, talleres de reparación de electrodomésticos, costura…). Las puertas de l’Ateneu se abren a otras entidades como La Roda con la que se llevan a cabo actividades y espectáculos dentro y fuera del barrio, así como el Encuentro de jóvenes europeos. El trabajo en red comienza a ser una realidad con espacios educativos, sanitarios o la implicación del grupo de mujeres de l’Ateneu en el colectivo Dones i barri. L’Ateneu se convierte en un espacio abierto, acogedor de grupos como la Plataforma pel 0,7% o Badalona som totes i tots, grupos que ideológicamente se posicionan a favor de los más vulnerables, con el objetivo de trabajar por un mundo mejor.

2005

La Fundació Ateneu Sant Roc, consolidación de proyectos y marco de actuación

El nuevo siglo empieza, trae momentos y movimientos nuevos para repensar las ciudades, las políticas y la participación social: movimiento okupa, derecho a la vivienda, denuncias colectivas, manifestaciones masivas… es en esta etapa, a partir del año 2000 que Badalona recibe una nueva ola de inmigración proveniente de todo el mundo y el encarecimiento de los pisos hace que muchos vecinos y vecinas del barrio marchen y que éstos se ocupen por las personas recién llegadas. Han sido años complejos, con muchos cambios sociales y graves crisis económicas.

Las tareas y líneas de trabajo surgen de la reflexión, de la Trobada, el encuentro que se hace anualmente entre todas las personas que trabajan día a día, remuneradas o voluntarias dentro de l’Ateneu. Juntos y una vez planteados los retos y análisis del barrio se marcan propuestas a mejorar, profundizar o incluso crear nuevos proyectos. La primera Trobada tiene lugar el año 2002 en Sant Pau de Segúries.

Coincidiendo con políticas locales poco integradoras surgieron proyectos como el Ateneu en la calle, un proyecto innovador y reivindicativo que utiliza el juego de calle como herramienta de conocimiento mutuo, respeto y cohesión social. También se inician otros proyectos de acogida de niños, niñas, jóvenes y adultos, en especial a mujeres, y ante la creciente revolución digital, se crea la primera Aula de informática.

En el 2004 se crea el Consorcio Badalona sud y la Lei de Barrios con la participación ciutadana, para repensar desde el mismo territorio la mejora del barrio de manera global.

Un año después, el Ateneu Popular consolida sus proyectos y su marco de actuación y se convierte en Fundación. Este cambio supuso planteamientos de las líneas de actuación, propuestas nuevas de organización y un rico debate sobre la necesidad de no perder los signos de identidad de la entidad: trabajo en valores, compromiso, cercanía a la gente, respuesta a sus necesidades.

Se pone de manifiesto que en estos momentos es fundamental el trabajo en valores y la sostenibilidad de l’Ateneu.

2016

En el 50 aniversario del barrio, vecinos y vecinas, redescobrimos Sant Roc

El aniversario de 50 años del barrio representa una sacudida, un repensar tareas y plantear nuevas redes de contactos.

El barrio de Sant Roc ha sufrido las consecuencias de las desigualdades sociales: degradación del entorno urbano, crisis energética y segregación social. Los proyectos intentan dar respuesta, se consolidan y profundizan en su metodología, procurando paliar la vulnerabilidad en todas sus manifestaciones: sociales, económicas, morales. Buscan espacios de encuentro, de compartir, de estar. Mujeres, jóvenes y niños son el núcleo de convivencia, su autonomía es el objetivo, en este camino largo nos encontramos juntos.

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El año 2020 ha sido el de la parada exterior, pero de una gran riqueza interna, donde la gente ha aportado lo mejor y donde se ha demostrado que las personas son el centro, que si queremos construir un mundo donde todos tengan cabida sólo lo podemos hacer desde una mirada positiva, cuidando de cada persona y de nuestro entorno. Se han creado nuevas redes virtuales y presenciales, se ha sabido dar lo que se necesitaba, sin recelos, valorando mucho lo que somos y con mucha prudencia a la hora de responder. Desde cada proyecto se ha llegado a niños, jóvenes, familias, también a voluntarios y trabajadores. La red de los cuidados fluye dentro de cada proyecto.

La Trobada del 2021 ha permitido una “repensada” de valores, organización y proyectos: medio ambiente, salud, educación, convivencia, solidaridad, orientación sociolaboral, jóvenes, mujeres, niños y niñas. Haciendo una recopilación de buenas prácticas de lo vivido y compartiéndolo.