La mujer árbol

La mujer mueve el mundo, es el pilar de la familia. Mis hijos siempre están presentes, son mis cuatro ramas, fue lo que me dio fuerzas para seguir adelante cuando venían tiempos malos, que se reflejan en la parte izquierda de mi arpillera. Venían lluvias, venían vientos, y gracias a Dios, mis hijos han ido creciendo y demostrando que son buenas personas.

Después viene la vida actual, llega el arco iris, sale el sol y yo intento ver la vida con más colores, con más alegría. Ahora me siento llena por mis actividades, por mis hijos, por mis nietos, que son las florecillas de mis ramas.

¿Por qué cada flor es de un color? Porque cuando pienso en María que es la mayor, la veo de color rojo porque es muy viva. A Manel le encanta el naranja de tierra, de fuerza, de fuego. Ainhoa va muchas veces vestida de rosa, es un color que le pega mucho. A mi perla del Caribe la he representado en lila. Y luego Aleix de beige, que es muy delicado. A una de las mellizas, a Celia, la he puesto de verde porque la visten muchas veces de ese color y a Michelle de azul porque cuando me mira con esos ojos llenos de dulzura, me regala el azul.

Mi segunda religión sería la naturaleza, se ve reflejado en el paisaje, las montañas y las plantas. Me encanta la naturaleza y estoy muy implicada en el movimiento ecologista.