El color no importa

Leí la historia de Rosa Parks y me impactó su lucha por los derechos civiles.

Negra y mujer, desobedece la ley establecida.

En 1955, en el sur de EEUU las personas negras sufrían la humillación de no poder compartir los mismos espacios públicos que las personas blancas: escuelas, restaurantes, salas de espera… La segregación incluso llegaba a los baños que mostraban rótulos de ¡SOLO BLANCOS! o directamente ¡NEGROS NO!

En un sitio del autobús, reservado para blancos, ella no se movió del asiento. Bajo las amenazas del conductor: “Haré que te arresten”. Aquella noche durmió en el calabozo, acusada de perturbar el orden público y pagando una multa de 14 dólares.

A medida que iba haciendo mi arpillera, descubría a una mujer valiente.