Mi alegría

Toda la familia fuimos al hospital cuando mi hija Sefora de dos meses, para hacer la prueba auditiva. Le di el biberón y entramos yo con mi madre y la niña mientras mi marido y mi padre se quedaron esperando muy nerviosos en la sala de espera.

El corazón nos latía muy rápido a todos. Sefora estaba durmiendo, le colocaron los cascos y se asustó. El médico nos dijo que todo fue bien, nuestra hija oía perfecto.

Mi madre y yo llorábamos de alegría, enseguida lo dijimos a mi marido y mi padre que estaban rojos de tan nerviosos.

Después fuimos a comer toda la familia a casa de mis padres a celebrarlo.