Mis memorias de la guerra

Mi arpillera cuenta una experiencia muy mala que viví cuando tenía unos 8 años.

Decían que mi padre era anarquista y muy buena persona. Cuando murió, mi madre tenía unos 25 años.

Un año después que mi padre muriera vinieron a buscarlo a casa. Como no lo encontraron, pidieron que le enseñaran a mi hermano que tenía el mismo nombre y apellido, cuando vieron que era un niño de 7 años lo dejaron y se llevaron a mi madre. La metieron en un coche y la pasearon por un camino lleno de muertos. La maltrataron, la pelaron y la obligaron a beber aceite de ricino.

Una noche después que se llevaron a mi madre, vino la Guardia Civil y nos levantó a todos a puntapiés armados con fusiles. Cuando venían para ver si había hombres en la casa estábamos durmiendo en el suelo con todas las puertas de la casa abiertas, porque no podíamos cerrarlas.

Aunque era pequeña, tengo este momento grabado en mi memoria porque yo veía a mi madre sufrir sin poder darnos de comer y sin poder decir ni pío.

Arpillera embajadora