No necesitamos permiso para ser libres

fasr2020

En 2019, Chile vivió un momento muy duro: el aumento del precio del transporte desató el Estallido Social. Las movilizaciones, formadas mayoritariamente por jóvenes, recibieron una respuesta marcada por la represión. Hubo muchos heridos, detenciones arbitrarias y numerosas lesiones oculares que se convirtieron en un símbolo de lo que estaba ocurriendo en el país.

En medio de este contexto, el arte de la arpillera resurgió como una manera de expresar el dolor, denunciar la violencia y mantener viva la memoria de esos días. En la Fundación Ecolety, un espacio que acoge a mujeres maltratadas, empezaron a organizar talleres de arpilleras acompañados por Malicia Salinas y Cristina Lira. Allí, la técnica se convierte en una herramienta para denunciar la violencia —especialmente la de género— y también para sanar a través de la creatividad y el apoyo entre mujeres.

De la denuncia y el cuidado nace esta arpillera que representa una mujer con el ojo sangriento. Sobre el fondo rojo intenso destaca un mensaje valiente y directo: “NO NECESITAMOS PERMISO PARA SER LIBRES”.