02/03/2017
Después de las olas, realidad y denuncia

Retoladores, fotografías y dos mochilas.
Una tienda de campaña, hilos y una pelota.
Dibujos, recortes de tela y una valla de alambre.
Diferentes elementos que parecen inconexos pero que en la sala de actos de l’Ateneu nos invitan a reflexionar sobre la situación de los refugiados en el mundo.
Después de las olas es una exposición que quiere hacer VIVIR, VER y CREAR poniéndonos en la piel de tantos niños, jóvenes y adultos que se ven abocados a salir de sus casas huyendo de la guerra, del hambre, del miedo… para iniciar un largo camino. Un camino que acaba llevándolos a un campo de refugiados, a una frontera cerrada con hilados, a un país que los estigmatiza en lugar de acogerlos. Gente que vive inmersa en olas que nunca llegan a buen puerto.
Os invitamos a pasear por la exposición, a dejarse llevar por la indignación, el dolor, el miedo… A ser testigos de una realidad que nos llega, como las olas, hasta nuestra playa.
Interacciones individuales y de los grupos
Grupos de dentro y fuera de l’Ateneu se han indignado y solidarizado de formas diferentes, como los jóvenes que han pintado cuadros y se han manifestado en Sant Adrià, los niños y niñas del Centro abierto infantil que han elaborado pulseras y las enviarán a niños refugiados en Grecia, las mujeres de los talleres de arpilleras y el Espacio familiar Elna que han cosido muñecos de ropa poniéndose en la piel de los malogrados protagonistas o todos los grupos de secundaria de la escuela Lestonnac que han hecho sus aportaciones escritas. También cabe destacar que en Navidad, la acogida en Lesbos, fue el tema introductorio al pesebre viviente, los jóvenes hicieron un pesebre y Coloma Lleal escribió un emotivo poema.
2 de marzo de 2017
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