El grupo de arpilleras

Las arpilleras para l’Ateneu, fueron el descubrimiento de un nuevo mundo lleno de posibilidades y encajó a la perfección con los valores y el trabajo de la entidad.

La primera experiencia, en 2009, nos mostró la fuerza comunicativa de los textiles y “tocó” a un grupo de mujeres con muchas cosas que contar.

Una exposición en 2012 sobre el exilio de los republicanos, los campos de Argelés y la maternidad de Elna fue el detonante que impulsó a varias mujeres a la acción: el grupo de arpilleras de l’Ateneu daba los primeros pasos empujado por la necesidad de coser aquella historia y darla a conocer.

Es así como surgen las primeras arpilleras colectivas, con la dificultad que implica coser sobre el mismo lienzo, ponerse de acuerdo, igualar tamaños… Ninguna de las arpilleristas había vivido el exilio de los republicanos ni la maternidad de Elna, pero los personajes, las situaciones, destilan emoción, indignación y esperanza. Las arpilleras en acción están en marcha.

En el 2013, un taller con Roberta Bacic marca la línea de trabajo del grupo: los derechos humanos. Juntas, cosemos dos arpilleras reclamando estos derechos en las jornadas Març8.

Otro reto y sueño del grupo era hacer una arpillera similar a la Vida en nuestra población pero representando la vida de l’Ateneu. Durante 2 años, el grupo comparte, recrea la vida de la entidad y cose sus valores y sus proyectos. Con Posar fil a l’agulla (Poner manos a la obra) las arpilleristas se muestran indivisiblemente ligadas a l’Ateneu.

El barrio, otro elemento siempre presente en la vida de las arpilleristas, convocó al grupo a celebrar y coser los 50 años de Sant Roc.

Ser mujer y una mujer viva y activa, anima al grupo a investigar y exponer ante el mundo a las Mujeres disruptivas. Cada una se identifica con una, arpillera y mujer pasan a formar parte de la vida de la autora.

Otros temas han motivado al grupo a coser: situaciones cercanas y en primera persona, como en el caso de las arpilleras confinadas o bien noticias impresionantes que provocan indignación, rechazo y solidaridad, como las arpilleras de refugiados.

El grupo sigue avanzando. Algunas artistas se marchan, otras se incorporan, pero se mantiene como espacio de reflexión, de convivencia, de lucha conjunta.

portadeta arpilleristes